Una vez expuestas una serie de cuestiones relativas a las tintas, en forma de
tinta , vamos a pasar a tratar aspectos de la tinta impresa y seca sobre el
soporte
.La resistencia al exterior de las tintas, viene determinada por el tipo de
resina empleada en la formulación y los tipos de pigmentos presentes en la
misma. En el caso de necesitar una cierta resistencia a los agentes
atmosféricos de una tinta, ésta debe estar formulada para ello.
Los principales agentes que pueden dañar una impresión son el agua , la
polución (ozono, vapores nitrosos o sulfurosos, etc.) y, sobre todo la radiación
ultravioleta del sol.
Toda tinta que deba resistir al exterior debe estar formulada para ello, y no
debemos dudar en consultar al fabricante si los polímeros con que está
formulada resisten al exterior, sin caer en la creencia típica de , por ejemplo,
si una tinta es de dos componentes resistirá, ya que, en este ejemplo, nos
podríamos encontrar con problemas de “caleo”, si se trata de una tinta Epoxi,
o de “amarilleamiento” si se trata de un poliuretano reticulado con un
isocianato aromático.
En cuanto a los pigmentos, que es el problema más habitual, presentado por
la decoloración de la tinta por la acción de la luz ultravioleta, debemos elegir
los más adecuados para cada trabajo.
La solidez a la luz de los pigmentos, viene definida por una escala valorada
de 1 a 8, donde el valor 1 es el mínimo y el valor 8 es el máxima resistencia.
Siempre, antes de iniciar un trabajo, deberíamos conocer la solidez a la luz
de la tinta empleada, y qué nivel de resistencia debe tener ese trabajo.
Lo sencillo sería formular las tintas con pigmento de solidez 8, pero esto tiene
el inconveniente de la limitación de pigmentos con esta solidez, la nitidez de
los mismos (a mayor solidez, mayor suciedad de matiz) y el elevado coste de
muchos de ellos.
También existe la creencia que a mayor capa, mayor solidez a la luz. Esto es
cierto, si imprimimos una mayor capa del mismo pigmento, pero una mayor
capa de un pigmento de solidez 6, siempre resistirá menos que una capa
menor de un pigmento de solidez 8.
Para trabajos de cartelería exterior, se suelen emplear pigmentos de solidez 6
o superior, ya que solideces inferiores, podrían hacer que los trabajos se
deterioraran a corto plazo, siempre dependiendo de la orientación a que esté
el cartel.
A veces, nos encontramos con la necesidad de imprimir con pigmentos sin
una solidez adecuada, como es el caso de los colores fluorescentes. Para dar
una mayor resistencia a los carteles impresos con estos pigmentos, podemos
actuar de la siguiente forma: Por un lado, depositaremos el mayor grosor de
capa posible, para retardar al máximo el deterioro del color, y, por otro lado,
sobre barnizaremos el impreso con un barniz formulando con un filtro de
rayos ultravioleta. Estas dos actuaciones nos harán mejorar la solidez a la
luz de los impresos.
