En la impresión serigráfica, dada la gran diversidad de soportes y de mallas
que se emplean, no existe un estándar definido de viscosidad de utilización,
no obstante intentaremos dar unos consejos generales de utilización.
Los fabricantes de tintas, conocedores de esta problemática, habitualmente
suministran las Tintas a una viscosidad mayor de la de utilización, y es el
impresor el que debe ajustar la viscosidad para cada caso.
Como norma general, debemos decir que a mayor paso de malla (menos hilos
por centímetro cuadrado), mayor viscosidad de utilización.
Así mismo, cuanto mayor definición de impresión es necesaria, como en la
impresión de tramas, mayor viscosidad. Por el contrario, cuanto mayor es la
viscosidad de utilización, mayor tendencia a secarse la tinta, sobre todo en
los perfiles.
Ello es debido al mayor contenido en sólidos de la tinta, como a un mayor
esfuerzo de cizallamiento sufrido por la tinta, en el momento de la impresión.
Para subsanar este contrasentido, de necesitar una elevada viscosidad para
lograr una definición de impresión en perfiles, y no padecer problemas de
secaje en los mismos, recomendamos rebajar la tinta con gel retardante, en
lugar de con disolvente, lo que nos permitirá bajar la viscosidad real, sin
variar la viscosidad aparente.
Lo anteriormente expuesto, nos sirve para describir, superficialmente que es
tixotropía.
De una forma burda, podríamos definir como viscosidad, a la mayor o menor
facilidad de fluir que presentan los líquidos, unida a la propia consistencia de
los mismos.
Ahora bien, nos podemos encontrar con líquidos que, sin tener apenas
consistencia, presentan una dificultad de fluir importante, como ejemplo
conocido por todos, podemos citar la nata, la cual sin tener apenas
consistencia, es incapaz de fluir. Esta propiedad es la que se conoce con el
nombre de tixotropía.
Esta propiedad es muy útil para la formulación de tintas serigráficas, ya que
permiten al formulador diseñar tintas con una viscosidad real baja, pero con
una tixotropía elevada, lo que permite su utilización en tintas que necesiten
de una definición de impresión elevada, pero sin los problemas de secaje que
se nos presentarían con una tinta de alta viscosidad.
De ello viene la insistencia, mencionada anteriormente, de la utilización de
bases extendedoras o geles, en lugar de disolventes, para disminuir la
viscosidad.
