La pantalla – tamiz

A. Bastidores de acero y de aluminio

En cuanto a la exactitud de registro, debemos conceder interés a las
siguientes propiedades de los bastidores que soportan las gasas
constitutivas del tamiz:

1) Coeficiente de dilatación lineal:

Dentro del intervalo de temperaturas a que vendrán normalmente
sometidos, los marcos de acero se dilatan 0,06-0,07 mm por metro de
longitud cuando la variación térmica es del orden de 5ºC. Si se trata de
marcos construidos en aleaciones de aluminio, su alargamiento alcanza
un valor 2 veces mayor.

2) Flexión transversal de los bastidores motivada por la tensión del tejido:

Un tejido de poliéster o de nylon del no. 77, en calidad HD, correctamente
tensado y montado ejerce contra el marco una tracción (carga
uniformemente repartida) de unos 30 kilos por decímetro de contorno. En
el caso de otro tejido no. 120 HD, esta tracción es de unos 23 kg. por
decímetro.

A modo de ejemplo: si el brazo recto longitudinal de un marco del tamaño
DIN A-0, por efecto de la tracción del tejido, se flechara hasta alcanzar un
valor de flecha de unos 3 mm, ello equivaldría a una pérdida de la tensión
inicial de ¼ parte ya que el tejido se tensó hasta lograr un 2% del
alargamiento y, ahora, este alargamiento se hace más pequeño. Al crecer el
formato del marco, aumenta también la flexión, pero este aumento no
sigue una ley lineal sino que se hace en proporción geométrica incluso en
el caso de que se haya tenido en cuenta el habitual robustecimiento de los
perfiles destinados a formatos mayores (consultar las recomendaciones
relativas a perfiles mínimos).

Un marco permanentemente flechado ocasiona más bien oscilaciones que
inexactitudes de registro. Tales oscilaciones dependen de la estabilidad del
marco, de la estabilidad del tejido y de la distancia existente entre el material a imprimir y el tejido del tamiz. Para aminorar el efecto de estos
inconvenientes, suelen tomarse las siguientes disposiciones prácticas:

a) El marco recibe cierta curvatura por haber sido flechado hacia adentro
antes del encolado del tejido. Ello puede hacerse con la ayuda de una
férula o tornillo, o bien utilizando pinzas tensoras del tipo de las que se
apoyan contra el marco para ejercer sus esfuerzos. La tracción del tejido
y la tensión del marco pueden equilibrarse sin que el tejido se relaje.

b) Por una disposición constructiva especial consistente en arquear el lado
mayor del rectángulo (y, si conviene, también el lado menor) unos 4 mm
por metro lineal de canto; una vez arqueados los lados, el ángulo que
forman rebasa fácilmente los 90º y se sueldan en esta posición. Así se
compensan los efectos de la flexión por un principio parecido al de los
arcos-puente y las bóvedas (Flexión convexa).

3) Deformación de los marcos a causa de diversas causas mecánicas:

No hay que despreciar la posibilidad de deformación de los marcos a
consecuencia del efecto combinado de la fuerte tracción del tejido tenso y
de la presión del dispositivo mecánico de fijación del marco a la máquina
de imprimir. La culpa de estas alteraciones, recae en su mayor parte, en
una inapropiada o poco cuidadosa manipulación de los marcos. Una
deformación del marco conduce siempre a dificultades en el trabajo de
impresión además de inexactitudes de transcripción o registro. Los mismo
cabe decir de una distancia inadecuada entre tamiz y material a imprimir,
o bien, de una acción inapropiada de la rasqueta o presión excesiva de la
misma.

Estos males solo pueden prevenirse gracias a la elección de un perfil
suficientemente estable. La corrección posterior o el planeado de los
marcos antes de su montaje o durante su reparación requiere una placa
de ajuste muy costosa, sólo manejable por personal experto y que, en
general, solamente las grandes fábricas de marcos se deciden a comprar.

4) Acero contra aluminio.

El acero, tal como se utiliza para la construcción de marcos para
serigrafía, presenta un peso específico aproximado de 7,8; las aleaciones
ligeras de aluminio solamente alcanzan 2,7 y son, por tanto, casi tres
veces más ligeras. Los perfiles y los grosores de la plancha de que se parte
para su obtención, deben ser algo mayores para asegurar una superficie
resistente suficiente.

El importante peso de los grandes marcos de acero es causa de
incomodidades para los hombres y para la máquina. Las dificultades
mecánicas destacan especialmente en aquellos tipos de máquina en que la
sujeción de los marcos se hace únicamente por detrás.

Los marcos de aluminio deben lijarse más a fondo que los de acero si se
quiere asegurar la perfecta adherencia de las colas durante el montaje del
tamiz en el marco. Los marcos de aluminio no son completamente
resistentes a la corrosión; la sosa cáustica concentrada (por ejemplo al
20%) ataca al aluminio y precisa una cuidadosa neutralización con ácido
acético (al 5%).

Los marcos de acero pueden protegerse por cincado (inmersión o
galvanizado), pulido con chorro de arena o pintura con lacas auto
endurecibles (bi-componentes).

5) Recomendaciones para formatos de bastidores y perfiles

En la impresión a máquina, el movimiento de la rasqueta suele hacerse
generalmente en la dirección del ancho del bastidor, es decir, distinto a lo
que se hace con la impresión manual.

Los espacios de tinta necesarios, lateralmente y especialmente en altura,
deberán determinarse mediante ensayos prácticos para cada tipo de
máquina. Unos espacios de tinta pequeños dan lugar entre otras cosas a
dificultades de registro y a impresiones poco limpias.

Solamente mediante ensayos propios podrán determinarse los formatos de
impresión que realmente pueden hacerse con una máquina.

Formatos y perfiles recomendados para los bastidores de pantallas-
tamiz

A A B C
Formato DIN Dimensión del dibujo CM. Marginación en base /altura CM. Dimensiones interiores del marco CM. Perfil de aluminio y grueso del perfil MM. Perfil de aluminio con diferentes grosores MM. Perfil de acero y grosor MM.
DIN A4 = 21 x 29.7 cm 21 x 30 15 / 15 51 x 60 30 / 402 – 2,5 30 / 402 – 2,5 30 / 401,5
DIN A3 = 29,7 x 42 cm 30 x 42 15 / 15 60 x 72 40 / 402,5 x 3,00 40 / 402,5 x 2,00 40 / 401,5
DIN A2 = 42 x 59,4 cm 42 x 59 15 / 15 72 x 89
DIN A1 = 59,4 x 84,1 59 x 84 16 / 16 91 x 116 40 / 503,00 40 / 503,0 – 2,0 40 / 502,00
DIN A0 = 84,1 x 118,9 84 x 118 18 / 18 120 x 154 40 / 603,00 40 / 504,5 – 2,0
*** 118 x 340 20 / 30 168 x 400 40 / 1004,0 – 5,0

*** Movimiento de la rasqueta en sentido longitudinal

B El tejido de serigrafia

1) La distorsión geométrica necesaria del soporte de pantalla al efectuar la
impresión sin contacto con salto, sin tener en cuenta el movimiento del
tejido a causa del movimiento de la rasqueta: El aumento o distorsión de
la figura depende en gran medida de la magnitud de la distancia entre la
pantalla y el material a imprimir.

2) Las dificultades del registro que se deben al ROZAMIENTO de la
rasqueta sobre el tejido, lo cual provoca un desplazamiento o distorsión
de la imagen en dirección de la rasqueta: las diferencias de registro
dependen aquí de los siguientes factores:

• Viscosidad de la tina
• Presión de la rasqueta
• Forma y posición de la rasqueta, material de rasqueta (dureza)
• Velocidad de impresión
• Disposición de la superficie del tejido a imprimir
• Estabilidad de la pantalla

Aquí se trata de estudiar el soporte de la pantalla que es el tejido, en
cuanto a su resistencia al alargamiento.

a) Los tejidos de nylon o perlón (tejidos de polyamida), aunque hayan
sufrido una estabilización máxima, no logran la resistencia al
alargamiento de los tejidos de políester; deben utilizarse para la
impresión de objetos donde se exige un mayor alargamiento.

b) Para impresiones de registro especialmente en los grandes formatos, hay
que elegir entre tejido de políester y tejido de acero (acero inoxidable
V2A). El acero tiene una resistencia al alargamiento aun superior que el
políester. A pesar de todo se prefieren las pantallas de políester en
muchos casos, por que tensándolas correctamente satisfacen las
necesidades en cuanto a registro, son menos sensibles a los golpes de
impactos y por tanto, imprimen mejor para tiradas mayores.

No pueden darse coeficientes unívocos respecto a las diferencias de
registro y las diferencias entre pantallas de políester y de acero, porque
hay que tener también siempre en cuenta los demás factores antes
citados. Se han efectuado ya innumerables ensayos en paralelo,
especialmente en la impresión de circuitos.

El superior factor de envejecimiento de la pantalla de acero ya es
conocido por la práctica, pero tampoco se puede determinar su
magnitud.

c) El políester metalizado, es el tejido ideal para impresiones con registro
exacto. La resistencia al alargamiento es el doble que la del tejido de
políester convencional sin metalizar. El efecto antiestático y la nitidez de
impresión son excelentes. Pero desgraciadamente un tejido metalizado
es muy delicado en su manipulación.

d) Dentro de los tejidos textiles, en este caso de tejidos de políester, se
elegirá para las impresiones de registro un tejido lo mas grueso posible,
dentro de los límites de finura, penetración de tinta y aplicación de tina.
El grueso y la resistencia al alargamiento de un hilo de tejido
monofilamento aumenta (de forma análoga a su sección transversal) con
el cuadrado de su diámetro, pero solo de forma lineal respecto al
número de hilos.

e) Los tejidos calandrados (es decir, con planchado térmico) presentan
poca resistencia al movimiento de la rasqueta, apenas se desplazan y
favorecen un buen registro. Mediante el calandrado se reducen
forzosamente las aperturas de las mallas, lo cual puede ser deseable en
determinadas circunstancias a pesar de la finura de los tejidos, cuando
se trata de tintas muy fluidas (por ejemplo tintas UV).

f) La carga estática de los tejidos de polyamida y políester, precisamente al
imprimir plásticos, ha de evitarse, por una parte mediante el
tratamiento previo de los tejidos por parte del fabricante y del
serigrafista, y por otra parte mediante un acondicionamiento adecuado
de los recintos, así como mediante la utilización de rasqueta de goma
artificial (Neopreno) en lugar de rasqueta de poliuretano (Vulkollan).

C Tensión óptima del tejido

1) La magnitud del tensado: La divisa para una elevada precisión de
registro es: “lo más tenso posible”.

La fuerza del tensado queda limitada por la clase y capacidad del
aparato tensor, pero aún más por la resistencia del tejido y la
estabilidad de los bastidores de impresión. En el caso de tejidos textiles
y de acero, la tensión excesiva puede dar lugar a un envejecimiento, lo
cual se manifiesta en un alargamiento más fácil, en una menor
elasticidad, y en una precisión de registro peor. Un tensado muy fuerte
exige del impresor que mantenga una menor distancia entre la pantalla
y el material a imprimir, así como una graduación exacta de la presión
de la rasqueta, ya que en caso contrario la fuerte tensión da lugar a una
impresión incompleta.

La magnitud de tensión puede medirse de diferentes maneras:

a) En el manómetro del equipo tensor neumático, teniendo en cuenta la
superficie activa del émbolo en proporción con la longitud de las
mordazas de amarre.
b) Midiendo el alargamiento durante o después del proceso de tensado
(para tejidos de políester aprox. 2-3%, para nylon 4-6%).
c) Por medio de aparatos que miden la flecha del tejido al colocar encima
un peso. A efectos comparativos, estos aparatos deben colocarse
siempre en el mismo lugar en la pantalla. Es conveniente que se
apoyen sobre el mismo tejido, y no sobre el bastidor, por ejemplo:
TETKOmat.
La urdimbre y trama de un tejido por lo general tienen igual resistencia
al alargamiento, y no es necesario tensarlas con una fuerza diferente.
Tampoco es necesario tensar más en la dirección del movimiento de la
rasqueta. Un tensado desigual da lugar a lo sumo a una peor resistencia
al desplazamiento de las mallas y por tanto a un peor adherencia de la
película. Un dispositivo tensor neumático establece el equilibrio
necesario (excepción: pantallas para imprimir esquíes).

2) La clase de tensado:

“Que aparato tensor debe recomendarse”. El serigrafista moderno utiliza
exclusivamente un aparato tensor neumático, que compensa un serie de
irregularidades de los tejidos. Para exigencias máximas por ejemplo
(impresión de circuitos, impresión de escalas, impresión de imágenes,
pequeñas repetidas sobre una área grande, donde se exige una precisión
de registro especialmente alta), es necesario que las distintas pinzas se puedan desplazar un poco lateralmente, incluso al estar sometidas a
tracción).

También es posible pre tensar un borde del tejido primero, antes de
cogerlo con las pinzas.

Muchos revendedores de material de serigrafía tienen hoy un llamado
servicio de tensado, y disponen de los mejores aparatos tensores.

¿Deben humedecerse los tejidos, para tensarlos mejor? ¡No! El políester
es demasiado poco higroscópico, y el nylon ya no se utiliza para
impresiones donde se exige precisión de registro.

¿Debe tensarse por etapas o dejar reposar un día los bastidores
tensados? El ritmo moderno no permite complicaciones sin embargo es
recomendable que los bastidores recién tensados no pasen a la copia
hasta después de unas horas.

Para la impresión multicolor es esencial que todos los bastidores y todos
los tensados sean iguales. Todos los bastidores deben tener las mismas
dimensiones. Los bastidores más pequeños se colocan sobre un trozo de
gasa único grande, con tensado uniforme.

D El encolado de los tejidos sobre los bastidores de impresión

1) La preparación de los bastidores:

La superficie de encolado ha de estar lijada y desengrasada (chorro de
arena o amoladora).

2) Adhesivos resistentes a los disolventes (Adhesivos de dos componentes):

Los requisitos para unos adhesivos modernos son:

• Extensión fácil, tiempo de aplicación útil aprox. 1 hora.
• Tiempo de secado máximo 10-15 minutos
• Carga mecánica a la tracción de 80-90 kg. por cada 10 cm de borde
de tejido
• Resistente a los disolventes, al cabo de un máximo de 2 horas
• Resistente al agua caliente hasta aprox 70ºC.



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